Como demuestra la autora en su análisis del Corán,
los pasajes que discriminan a la mujer, bien
reduciéndola a mero objeto de cambio, bien olvidándose
de ella en el Paraíso, concebido exclusivamente para
lograr la satisfacción de los creyentes, han calado
profundamente en el inconsciente musulmán, mientras que
aquellos otros en que se considera a la mujer en pie de
igualdad con el hombre siguen siendo silenciados.